9 razones para viajar

Desde que era muy pequeño recuerdo aquel sentimiento que me generaba viajar, desde el momento en que nos subíamos al carro hasta el día que regresábamos a casa.

Algo casi tan palpable como tomar un vaso de agua cuando se está sediento.

Pasaron los años y conforme fui creciendo esa inquietud por viajar se mantuvo intacta y contrario a lo pensado fue incrementándose hasta el punto de escribir 10 razones por las cuales deberíamos viajar.

1. No es tan costoso.
Viajar puede ser considerado un lujo, sin embargo cuando te aventuras a salir y conocer te das cuenta de que los hospedajes no son tan caros, que existen ciudades en las que no necesitas rentar un coche porque son peatonales, donde puedes encontrar comida tan barata como comida de la calle en tu lugar de origen y simplemente te das cuenta que tus barreras mentales son las únicas que te limitan a hacerlo.

2. Conocer el mundo
Conocer una cultura te lleva a rebasar los límites de tu ser; conocer un mundo te lleva a romper el tuyo. La primera vez que viaje fuera de mi país no lo podía creer, era una alucinación, sentía que vivía un sueño y que todo era increíble. Después de un par de viajes comencé a creer que todo era posible y que el mundo era un puñado que valía la pena conocer.

3. Saber alcances

Salir y explorar el mundo te lleva a conocer cosas que no sabes de ti que existen. Tus limites se quebrantan y la mayoría de las cuestiones que veías gigantescas después de vivir un viaje con cierto “riesgo” las ves como algo insignificante.

4. Romper límites

Así como lo mencioné en el punto anterior, saber hasta donde puedes llegar rompe los límites tanto físicos, como mentales y espirituales que pudieras tener. Conocer otros mundos (literal son otros mundos) rompe esquemas en tu manera de vivir, te enseña que hay mil formas de hacer algo que tú vives y disfrutas al máximo para llevar a esto a un nivel superior.

5. Apertura a nuevas oportunidades

En los múltiples viajes que he hecho, he tenido la oportunidad de conocer a gente increíble, desde aquel (lla) que sales una noche y la pasas increíble, como aquel (lla) que se vuelve tu confidente a distancia por el resto de tu vida. Dentro de esos viajes puedes conocer gente que en un futuro pueda ofrecerte un trabajo y con ello cambiar radicalmente tu vida. Simplemente conocer es una serie de oportunidades indeterminadas.

6. Conocer sabores

Como buen foodie (amante de la comida) que soy, una de las cosas que más disfruto es comer y qué mejor que hacerlo en un viaje. Viajar me ha permitido conocer la cocina de otras latitudes, saber que el jamón serrano es como la botana cotidiana y barata de un lugar como que por sorpresa haya conocido los mejores postres y delicias azucaradas del mundo en el Convent Garden de Londres (Macarrons de Ladurée).

7. Herencia

Definitivamente las vivencias y experiencia que obtienes de viajar son invaluables, y ciertamente es mayor al costo del viaje, pues lo que internamente vives se quebrante y confronta con tu ser y te lleva a conocer partes de ti que sin duda te hacen más libre y que en consecuencia liberan a tu futura familia.

8. Desprendimiento

Viajar para mí ha significado desprendimiento. Cada vez que viajo creo que es el último que hare y por lo tanto lo disfruto bajo esa premisa, generando con ellos una independencia cierta de mi familia y el mundo, y una dependencia total de ese ser supremo denominado Dios.

9. Generador de un reto

Para mi cada viaje es un reto. En cada planeación veo características y cuestionamientos distintos al anterior y por lo tanto es un reto. No es lo mismo viajar a España que viajar a Kabul.

Aún sea un sitio seguro o inseguro siempre será un reto pasar tiempo en un lugar donde no es tu “territorio”.

 

Gusra

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